Cola Animal 2

Para poder usar cola animal hasta el máximo de su rendimiento en trabajos de madera, es necesario tener algún conocimiento de porqué y cómo se adhiere a la madera. Uno de los errores más comunes sobre la cola animal es creer que debe penetrar e impregnar totalmente la madera adyacente a la línea de cola, de manera de producir zarcillos o ganchos de cola que mecánicamente adherirán la cola a los poros de la madera. En un intento por lograr esta penetración, muchos carpinteros usan cola diluída, calientan la madera y aplican alta presión para forzar a la cola a penetrar profundamente en los poros. Esto da como resultado una junta "subalimentada" débil que mostrará poca fractura de la madera si la junta se rompe. (Si la penetración en los poros de la madera fuera un pre-requisito para lograr adherencias fuertes de la cola, ¿por qué es tan difícil obtener juntas fuertes en las vetas de los extremos?).

              El vidrio, con su superficie suave e indiscutiblemente no-porosa, puede "astillarse" usando cola animal de graduación relativamente baja. Cuando la cola se seca, fractura o quiebra la superficie del vidrio en varias estructuras (formas). Como la cola animal forma adherencias fuertes con los materiales no porosos tales como el vidrio, o al rellenar superficies porosas, se ha llegado a la conclusión de que la atracción electroquímica entre las moléculas de la cola y la madera es, en realidad, la base para las adherencias fuertes de la cola. Este concepto se conoce como adhesión específica y hoy día está generalmente aceptado. La máxima fuerza de adhesión se obtiene formando una película de cola delgada pero continua entre las superficies de madera bien unidas. Esto ofrece la línea integral de cola más larga posible, desarrollando así la máxima fuerza de atracción entre la cola y la madera.

              Muchos lectores recordarán "las sillas de la abuela" con juntas separadas. Estas juntas tenían profundos bolsillos de cola animal y un contacto pobre madera-con-madera. La cola animal no es una masilla y las juntas deben estar bien ajustadas. Recuerde, la mesa de la abuela de bordes encolados generalmente permanece tan sólida como cuando era nueva ¡así como algunos de los muebles encontrados en las tumbas egipcias!

              Las colas animales fueron los primeros adhesivos "ablandados con calor", porque desarrollan una adhesividad extremadamente enérgica (dinámica) al perder calor. La adhesión final resulta cuando la humedad se nivela con la madera. La cola deberá formar una capa delgada pero continua al ser aplicada sobre la superficie a encolar. La concentración de cola correcta depende de varios factores:

              1. tiempo de montaje
              2. temperatura ambiente y de la madera
              3. temperatura de la cola

              El cuadro siguiente indica la proporción media de agua para cola por peso, donde la temperatura de la madera y la temperatura ambiente oscilan entre los 70-75° F y la temperatura de la cola entre los 140-145° F.


              Agregue cola por peso al agua limpia, fresca y medida y mézclela hasta que la cola esté totalmente mojada. Deje que se empape al menos por 30 minutos, y luego póngala en una caldera doble o en un recipiente para cola industrial. Para cantidades pequeñas de cola, ponga la solución de cola en un pote de vidrio chico y para calentarla sirve un calentador de biberón (al "baño María"). Caliente la cola hasta 140-145° F, usando un termómetro para controlar la temperatura de la cola. No sobrecaliente. "Cocinar" la cola rompe las cadenas de proteínas (hidrólisis) y altera la fuerza de la cola. Cuando la cola esté disuelta y la temperatura sea de 140-145°, la solución está pronta para usar.

              Si se necesita prolongar el tiempo de montaje o si la temperatura de la madera o la temperatura ambiente están por debajo de lo normal, pueden utilizarse geles debilitantes. Algunos "viejos programadores" usaban diferentes ácidos para extender el tiempo de adherencia de las colas animales. Los ácidos sí prolongaban el tiempo de gelatinización de la cola, pero lo lograban rompiendo las cadenas de proteínas y destruyendo la composición química de la cola, lo cual daba como resultado una cola más débil a medida que la fuerza por gramo decaía. Es muy posible destruir completamente la cola animal utilizando ácidos.

              La urea (nó la Thiourea, un conocido irritante) enlentece el tiempo de gelatinización sin producir efectos químicos adversos en la estructura de la cola animal. La fuerza de unión producida por esta solución de cola no se distingue de la fuerza de unión producida por una solución de cola sin modificación. El tiempo de gelatinización normalmente puede extenderse lo suficiente agregando hasta el 10% de urea, medida por peso de cola seca

                        Las colas animales líquidas industriales contienen hasta el 30% de urea y se mantienen líquidas a temperatura ambiente. Sin embargo, cualquier cola animal líquida de más de seis meses puede no ser confiable, pues la urea eventualmente hidroliza la estructura proteica de la cola y la debilita -aun cuando el producto haya sido "protegido" con diferentes bactericidas y fungicidas durante su fabricación.